jueves, 1 de diciembre de 2011

Velocidades

    Una de las facetas que ha marcado al fútbol de ahora es, claramente, el ritmo de juego. Antes, la llegada al área contraria se prolongaba en exceso. Era, sin duda, un juego al ralentí. El adorno de cara a la galería era frecuente en un fútbol de paciencia inagotable.  La circulación del balón, por tanto, resultaba lenta y muchas veces previsible. Esto mismo dio alas a Johan Cruyff para formar con un 3-4-3 en su ya mítico Dream Team. El equipo era capaz de replegarse más rápido (formando hasta una defensa conceptual de 5) por lo que muchas veces no era necesario incluir un defensa central más. Además, como le ocurre al actual Barcelona, los rivales le atacaban con un solo delantero por el centro por lo que el holandés entendía, como así declaro en alguna ocasión, que con un defensor era suficiente. 

La prisa por llegar a puerta y tocar rápido, siempre vertical, fue instalándose poco a poco hasta llegar a nuestros días. El Real Madrid actual es, quizás, en estos momentos, el estandarte del fútbol de toque rápido con transiciones veloces defensa-medio-delantera. Dominan como nadie la verticalidad con un fútbol de una marcha más. El Barcelona, aunque bebe de esa fuente de perseverancia ante la porteria rival, quizás herencia del 94, imprime una intensidad distinta pero igual de eficaz .Esa alternancia de posiciones de los jugadores de arriba y la llegada de los mediocampistas a posiciones de remate crean un aluvión difícil de contrarrestar para el equipo rival. Legado reconocido de Rinus Michels, ex entrenador del equipo azulgrana y padre del fútbol total. Y esa velocidad de toque en el equipo culé se torna más que imprescindible en su idea de juego grupal. Si baja esa intensidad,  se convierte en un equipo frágil, de alma vulnerable, carente de profundidad. Y sin esa riqueza de juego intenso abierto el Barcelona se vuelve Messi. Messi y diez más. Diez del montón para no llegar a nada. Pasarse el balón y aburrir al espectador. Pregunte en Granada. 

Pero ya no es solo la agilidad mental la que esprinta más deprisa. Los jugadores cada vez son más veloces en posiciones de ataque. Salvo Bayern de Munich y Milan, que juegan con un claro 9 referencia (aunque con extremos de cabalgada), los demás grandes de Europa forman con delanteros veloces capaces de jugar al contragolpe, si la situación así lo requiere (Fernando Torres, Luis Suárez, Robin Van Persie). Estas formaciones son, incluso, más pronunciadas si delante tienen al Barcelona, siempre dueño y señor del balón.

Pep, consciente de esta situación, ha reaccionado con nuevas variantes tácticas abriendo el baúl de los viejos sueños culés, y quitándole el polvo al 3-4-3 cruyffista, hasta ahora, pendiente de actualización. Y, verdaderamente, es la línea defensiva lo que denota un cambio de mentalidad respecto a su antecesor. Por eso, ha sabido prescindir de la figura de 'Koeman' (salida de balón, colocación) para colocar a un perro de presa atrás: mejor en contundencia, choque y velocidad de anticipación. Y las estadísticas hablan por sí solas: Piqué no ha sido alineado en ninguna formación 3-4-3 esta temporada. Mascherano y Puyol, jamás exquisitos en el dulce sabor del toque de balón, representan la seguridad máxima que necesita el de Santpedor en un sistema, de primeras, algo suicida.  "Es un riesgo jugar con 3 pero lo pones en una balanza. Te llegan más pero tenemos más juego y ocasiones", declaró en la rueda de prensa posterior al partido disputado en San Siro. 

Muchos sueñan con una defensa de 3 en el Bernabéu o en una final de Champions, pero lo que está claro es que Guardiola nunca deja de evolucionar. Si ama el fútbol de ataque, siéntese y disfrute. No le dejarán indiferente. Si es hincha culé, y no sufre del corazón, abróchese el cinturón: vienen curvas pronunciadas de final todavía incierto. 



3 comentarios:

  1. Al hilo de la formación 1-3-4-3 recuerdo que en la última etapa del Barça de Rijkaard también se probó este sistema y, lamentablemente, no funcionó. Ya que me remonto al Barça de Rijkaard, me gustaría comentar dos variantes tácticas que echo de menos en el Barça actual. La primera es la salida de balón de Rafa Márquez con ese desplazamiento en largo. Y la segunda es la figura de Henrik Larsson, delantero que ponía en marcha un "plan B" en el ataque al jugar con una referencia clara en la delantera: centros al área, jugadas a balón parado, movilidad y creación de espacios.

    En cuanto al clásico, es posible que Pep utilice una defensa de 3 en el Bernabéu, aunque creo que dependerá en gran parte del posicionamiento táctico de los blancos. Si, por ejemplo, Mourinho decide adelantar la línea de presión podría imposibilitar la salida de balón al Barça y recuperar en campo contrario. Esto lo hizo a la perfección el Valencia de Emery y el propio Real Madrid en la final de copa. Si decide esperar atrás, entiendo que Pep querrá ganar superioridad en la medular y probará con el 1-3-4-3.
    Tengo dudas sobre los 3 de arriba que formarán de inicio por el lado blaugrana. Me inclino por Messi, Villa y Alexis aunque es casi imposible acertar una alineación del Barça esta temporada.

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  2. Juaniko,

    El 1-3-4-3 de Guardiola en muchas ocasiones se convierte en un 1-3-5-2 ya que Messi, al ofrecer tanto repertorio arriba, posilita la opción de quitar a uno arriba para reforzar la zaga. Al fin y al cabo es Messi más uno más. Si Pepe quiere fijar la posición de delantero pondrá a Villa para ubicar a Messi por detrás de él, con libertad absoluta de movimientos, como caer a bandas si el juego se encuentra astacado por el tgrivote que presumiblemente pueda sacar Mourinho. de todas formas, como bien apuntas, es imposible acertar la alineación.

    Me parece muy arriesgado el 1-3-4-3- en el Bernabéu, ya que el Real Madrid, es de los pocos equipos capaces de colocar el balón en el área rival en pocos segundos. Eso sí, siempre que lo robe en posiciones comprometidas.

    Veremos.

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  3. Kata,

    Muy pocas veces Pep utiliza a Villa como 9 de referencia. Precisamente cuando el Barça juega con línea de 3 abajo y mete a Cesc (este no falla en el sistema 1-3-4-3), nunca fija la posición del delantero. Al final es el fútbol mágico que despliega el Barça, el falso nueve, la anarquía de Cesc, llegadas de segunda línea y balones por las bandas para abrir espacios por el centro.
    No creo que ponga defensa de 3 en el Bernabéu, pero si algo está haciendo Guardiola este año es cambiar el diseño táctico durante el partido. El Chelsea de Mourinho le hizo un roto al Barça robando estos balones y saliendo rápido a la contra (Guddy parecía Walcott).

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